El galvanizado por inmersión en caliente implica mantener metales fundidos a temperaturas elevadas y controlar térmicamente procesos como el secado, decapado y enfriamiento. La gestión del calor en estos puntos es esencial para garantizar la eficiencia del proceso y la calidad del recubrimiento.
En este ámbito realizamos la ingeniería completa de plantas de galvanizado en caliente, suministros y sustituciones de crisoles, además de desarrollar proyectos de recuperación de calor en estas plantas utilizando intercambiadores resistentes a atmósferas agresivas con ácido clorhídrico, partículas metálicas y vapores de zinc. Nuestros sistemas permiten recuperar calor desde extractores, hornos o baños fundidos para su reutilización en la línea de secado o calentamiento de aire.
Estas tecnologías permiten reducir el consumo energético de forma directa y mejorar el control térmico en las distintas fases del galvanizado. Nuestros equipos están pensados para integrarse sin interferir en la operativa diaria ni en los tiempos de ciclo.



