La producción de cemento requiere un intenso aporte térmico, en especial durante las fases de calcinación y enfriamiento del clínker.
Esta actividad genera grandes volúmenes de gases calientes y partículas que pueden ser aprovechados energéticamente si se cuenta con los equipos adecuados.
Diseñamos intercambiadores y calderas de recuperación de calor específicamente adaptados a los gases de escape del horno rotativo y del enfriador de clínker, los cuales contienen elevadas concentraciones de partículas abrasivas y pueden alcanzar temperaturas superiores a los 1000°C. Estos equipos están preparados para operar en los entornos más agresivos, resistiendo ciclos térmicos extremos y acumulación de partículas, asegurando el rendimiento optimo del equipo en estas condiciones.
Estas soluciones permiten reducir considerablemente el impacto medioambiental de una industria que produce el 8% de las emisiones mundiales de CO2, reducir significativamente el consumo de combustible y mejorar el rendimiento térmico de la planta. Nos adaptamos a los retos logísticos y estructurales de cada instalación para maximizar el retorno energético.




